La Coctelera

Contar una ciudad

El periodismo más cercano al lector o cómo contar una ciudad

18 Mayo 2008

Y ahora qué...

Empecé a trabajar como periodista en 1989, en un pequeño periódico de mi ciudad.Aunque para mí, el principio principio-con compañeros periodistas, un redactor jefe, exigencia, preguntas- fue en el otoño de ese mismo año, en El Independiente.
Hace 19 años.
En los que he ido pasando- sin buscar nunca trabajo, me llamaban o caía por allí de casualidad- de medio a medio, recorriendo radio, televisión, agencia y , sobre todo, periódicos.
Y ahora, por primera vez en mi vida, estoy sin trabajo.
No veo perspectivas de encontrar un hueco en otro medio.
Ni sé si quiero encontrarlo.

No quiero seguir siendo un colaborador autónomo que cobra por artículo publicado, teniendo todas las obligaciones e inconvenientes de un contratado, pero ninguna de las ventajas. Antes lo llamaban empleado encubierto.Ahora, con el gracioso Estatuto del autónomo, es legal y se llama autónomo económicamente dependiente. Una falacia, que permite a las empresas tener empleados sin derechos.
Un contrato, con condiciones que en otro sector se considerarían mínimas, es en el mío, la información local, como el santo grial. Vamos, que a estas alturas, yo , personalmente, no sé si es sólo una leyenda.
No quiero seguir transcribiendo notas de prensa de gabinetes sectarios que no se soportan ni el más mínimo cuestionamiento. Ni asistiendo a conferencias de prensa en las que no se puede preguntar, o sí se puede, nadie contesta.
No quiero seguir rellenando huecos con cosas que a nadie le interesan ( aunque luego las repitan en la cola de la frutería, no influyen en su vida, no son útiles)..Ni quedarme en la superficie de todo sobre lo que escribo, sin profundizar en nada.Ni dando cosas porque hay que darlas, sin someter el darlas y el cómo a reflexión alguna.
No quiero seguir siendo altavoz de todos. Publicar cosas sin cocinar.
No quiero ser un auxiliar administrativo, para eso, me prepararía una oposición y lo sería con incomparablemente mejores condiciones y sueldo.
Y ,lo siento, no quiero pasarme al otro lado, como han hecho muchos compañeros que estaban hasta las narices de hacer cábalas para llegar a fin de mes. Es un trabajo tan digno como cualquiera, a veces también son periodistas, pero a mí, no me interesa, no me gustaría trabajar en un gabinete de comunicación.
Así que... no sé si quiero encontrar un hueco. Qué además, parece que no existe. Aparentemente las alegrías de tiempos pasados se han terminado en este sector. Y me siento mayor para trabajar doce horas por 900 euros.
No sé si quiero seguir haciendo información local. Aunque estoy casi segura de que la respuesta es no.

Pero es que tampoco sé si quiero seguir trabajando como periodista.
No sé si hay un sitio donde pueda trabajar como periodista. Por mis circunstancias (sólo he hecho información local, lagunas de formación, no estar dispuesta a que el trabajo sea lo primero o lo único importante en mi vida, ni a comulgar con ruedas de molino, ni a cobrar 900 euros, ni a no tener derechos).
No sé si hay un sitio porque , con honrosas excepciones, leo los periódicos y más de la mitad de lo que ofrecen es idéntico en todos: las mismas notas de prensa transcritas con mayor o menor fortuna, las mismas declaraciones, las declaraciones sobre las declaraciones... Y me cuesta encontrar ( excepto los domingos), algo que me interese.
( Supongo que hay sitios. Si eres excepcional, que no es mi caso. O tienes el arrojo de liarte la manta a la cabeza echarte al camino e ir en busca de historias. Y una vena de comercial para colocarlas luego, claro, lo que tampoco es mi caso. Soy del montón, no de la parte de abajo, vale, pero del montón, no demasiado valiente, pelín perezosa y nada buena con el marketing)

El problema es que hay que pagar las facturas. No sé hacer otra cosa. Y me siento vieja para empezar de cero.
Así que...
Después de 19 años trabajando sin parar, estoy en paro y no tengo ni puñetera idea de qué hacer.
Cuando estoy de buen humor pienso que estoy en barbecho, como las tierras sobre explotadas. Que cuando me recupere sembraré algo nuevo y fructificará. Que es cuestión de paciencia: reflexionar sobre los últimos 19 años, pensar qué quiero para el futuro, qué tengo para alcanzarlo, qué me falta, cómo conseguir lo que me falta...

Pero hoy, no estoy de buen humor.

servido por informacionlocal sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

No importa cómo me llamo. Les contaré eso sí que soy periodista. La curiosidad ha sido siempre para mí un motor. Por eso elegí esta profesión. Llevo 17 años haciendo lo que llaman información local. Yo lo llamo contar una ciudad. Hoy es gestión municipal o política, mañana un previo teatral, pasado un juicio, el otro la denuncia de un grupo ecologista. Lo he hecho en todos los soportes: prensa escrita local, radio, televisión e internet. Para multitud de medios. Presento una singularidad: me gusta, no quiero dejarlo. No creo que sea el primer escalón a ninguna parte, sino un destino profesional en sí mismo. Pero estoy a punto de tirar la toalla. Antes de rendirme, pararme y buscar otra carretera menos dura que transitar, quisiera compartir lo que he aprendido y encontrar a aquellos que compartan mis inquietudes. ................................................................................................................
Visitas desde el 28 de marzo

Fotos

informacionlocal todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera