Me dijeron : "Escribimos para los lectores"
Con esta nota nocturna inauguro Me dijeron que, que quiero que sea una sección homenaje a todos aquellos que me enseñaron cosas y a los que nunca dí las gracias. Fueron jefes estupendos o "los viejos del lugar", que decía un amigo, tan seguros de su valía que nunca tienen inconveniente en enseñar a los recién llegados. O las dos cosas.
Una de las primeras cosas que me dijeron fue: "los periodistas escriben para los lectores".
¿ Parece una perogrullada?
Seguía: "escribimos para los lectores, no para los jefes, para otros periodistas - bueno supongo que salvo el caso de las agencias- y por supuesto, no para los políticos o para complacer a otras fuentes, sean las que sean".
¿ Sigue pareciendo una perogrullada?
Quizás, pero en estos 17 años he visto, y supongo que lo habré hecho también más de una vez, a muchos compañeros que escribían para complacer o llamar la atención de sus jefes, redundando en líneas editoriales abusivas a la búsqueda de un contrato ( bien escaso en este mercado) o un ascenso. A periodistas que escribían para dejar claro a sus iguales lo estupendos que eran. Y a muchos periodistas que escribían más preocupados por complacer a sus fuentes - a veces muy generosas - que por ser honestos con los lectores. Y a muchos periodistas que escribían textos ininteligibles a sabiendas, no muy preocupados porque el lector les entendiese. ( En su descargo, o en descargo de los que hacen información local, citaré las prisas y unas condiciones de trabajo en ocasiones draconianas).
Ah.... eso me recuerda otra cosa que me dijeron, o esta, quizás la leí: "lo que es fácil de leer, ha sido muy difícil de escribir"
Y eso de que los periodistas han de escribir en castellano estándar, no en el lenguaje de los políticos, de los juristas, o de la fuente de turno.
Pero eso es otra historia y merece ser anotada en otra ocasión.
PD. Y eso es una de las delicias de la información local, de contar una ciudad, escribimos para los lectores, y charlamos con ellos, compartimos con nuestros lectores la calle, el teatro y el cafelito en el bar. Bueno, y a veces, un inconveniente, si la ciudad es muy pequeña.